La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se prepara para un 2026 de cortes de cinta y de licitaciones para obras muy importantes, sin contar pequeños y medianos trabajos que continuamente se están ejecutando por administración en Facultades y en escuelas.
El secretario de Planeamiento y Obras de la casa de Terán, Sergio Mohamed, sintetizó a LA GACETA algunas de las obras que se están llevando a cabo; en todos los casos, con recursos propios de la UNT, fruto del ahorro presupuestario logrado en los últimos años.
“En la ex Quinta Agronómica estamos con cuatro obras: la Facultad de Bioquímica, el acceso sur, Enfermería y unos laboratorios en un taller de mecánica. Después tenemos la fachada de la ex Legislatura (Virgen de la Merced 25); la biblioteca Sarmiento (Congreso 65); el comedor universitario Centro (Jujuy 467); aulas para la Facultad de Ciencias Naturales en la parte de atrás del Museo de la UNT (MUNT, San Martín 1.545), y una ampliación del hospital de Veterinaria (en la sede de El Manantial de la Facultad de Agronomía)”, enumeró.
Contó que recientemente se licitaron varias obras chicas y cuatro de importancia. “Una de las grandes es el cambio de los aires acondicionados del teatro Alberdi, que ya no dan más; hablamos de una inversión de entre los U$S 150.000 y los U$S 170.000. Pensábamos que nos iba salir más, pero las ofertas fueron por debajo del presupuesto oficial”, subrayó. Entre los trabajos importantes mencionó, además, la climatización de la pileta de la Facultad de Educación Física y los accesos al Centro Universitario Prebisch: “La idea es que por la entrada del frente ya no ingresen vehículos, sino solo peatones”.
Mohamed profundizó sobre algunas obras. “Lo de la ex Legislatura sería una segunda etapa. La primera etapa, de hace dos o tres años, fue el cambio de cubierta, que hicimos por administración, porque el edificio se llovía entero. Después presentamos ante el área de Patrimonio la propuesta para la fachada y para la parte interna. Ya están aceptadas; ahora estamos haciendo por licitación la fachada y preparando la licitación del interior. La idea es que antes de mayo de 2026, cuando termina la gestión, estemos licitando esta etapa, que será la tercera”, precisó.
Si bien señaló que el uso del lugar, una vez acondicionado, no está definido, deslizó alguna posibilidad. “Una idea es trasladar allí el MUNT, para ponerlo dentro del circuito turístico de San Miguel de Tucumán, junto a la iglesia La Merced; y llevar la Editorial de la UNT (Edunt), para darle mayor visibilidad”, dijo. En caso de que prospere tal iniciativa, agregó que el espacio donde hoy funciona Edunt pasaría al teatro Alberdi, porque existe un anteproyecto de hacer una escalera de emergencia y un ascensor.
Biblioteca
Mohamed se detuvo especialmente en el caso de la biblioteca Sarmiento, una intervención que calificó prioritaria a raíz de la gravedad de los problemas estructurales detectados. Contó que el edificio tenía los sistemas cloacales completamente destruidos, al punto de que hoy no cuenta con sanitarios habilitados, por lo cual se instalaron baños químicos. “Hubo que hacer de nuevo todos los cloacales; eso generó un agrietamiento importante y comprometió el muro que divide el patio de la biblioteca del museo de Arte Sacro”, retrató.
Detalló que, dada la naturaleza patrimonial del inmueble y el impacto sobre el edificio vecino, se trabajó en estrecha coordinación con profesionales de la Arquidiócesis. En ese marco, la licitación en marcha incluye no sólo el recalce del muro lindero al salón de lectura, sino también la reconstrucción completa del medianero con el Museo, además de la ejecución de baños nuevos, con instalaciones cloacales y pluviales a estrenar, y la recuperación integral del salón de lectura. “La idea es solucionar de una buena vez el problema y devolverle funcionalidad al edificio”, afirmó. Y añadió que se hizo la reserva presupuestaria para una segunda etapa, que contemplará la puesta en valor del salón del primer piso.
El funcionario remarcó que todas estas obras se financian con recursos propios de la UNT y las vinculó directamente con el ordenamiento presupuestario iniciado durante la gestión de José García y continuado “a rajatabla y con mucha austeridad”, por el actual rector, Sergio Pagani. “La reserva presupuestaria para el año que viene contempla también la finalización de la tercera etapa de la ex Legislatura y la segunda etapa de la biblioteca Sarmiento”, puntualizó.
Remarcó que el rector tiene la decisión política de recuperar ambos edificios, a los que definió como emblemáticos no sólo para la UNT sino para la Capital y para la provincia. “No lo hicimos antes, primero, porque no teníamos la plata; y segundo, porque muchas de estas obras implican trámites complejos en materia patrimonial”, explicó.
Las obras en la biblioteca, precisó, ya están en marcha y demandarán unos cinco meses. El objetivo es inaugurar la planta baja -con el salón de lectura, los nuevos baños y los sistemas cloacales- entre abril y mayo.
Estimó que la restauración de la fachada de la ex Legislatura también estaría concluida para esa época, mientras avanzan los proyectos técnicos para la recuperación interior del edificio, con la intención de licitar esos trabajos antes de mayo. “De hecho, la semana pasada abrimos una licitación que afecta una parte del sector: las obras para cerrar el patio de la escuela Sarmiento, recuperando las galerías completas y unos baños que estaban en desuso”, dijo.
Entre las obras de mayor envergadura, Mohamed volvió sobre la Facultad de Bioquímica, a la que definió como una de las más emblemáticas y, desde el punto de vista económico, la más importante (presupuestada en unos $ 5.350 millones). Recordó que la primera etapa se completó durante la pandemia; y que la segunda etapa contaba con financiamiento, pero quedó trunca tras el cambio de Gobierno.
“No lo entendíamos, porque eran recursos de la Corporación Andina de Fomento”, dijo. Y resaltó que, entonces, el rector Pagani decidió que la obra se concluya con fondos propios.
Más trabajos
También repasó avances en infraestructura en distintos predios. Contó que en el Centro Universitario Prebisch se trabaja junto a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) para contar con una alimentación de agua independiente, mediante un pozo que se está haciendo en la Facultad de Educación Física. Indicó que una solución similar ya se implementó en la ex Quinta Agronómica, donde se construyó otro pozo. Y añadió que allí se avanzó en convenios con EDET para mejorar la instalación eléctrica. Reconoció que queda pendiente el suministro de gas, tras dos licitaciones que se cayeron.
Además adelantó que a principios de febrero se habilitará la ampliación del hospital de Veterinaria en El Manantial. Y entre otros proyectos, dijo que ya se culminaron las obras en el edificio frente al Rectorado, donde se concentraron oficinas con alta afluencia de público, como Haberes y Personal. Esa reorganización, explicó, liberó espacios en el Rectorado y permitió dar de baja varios alquileres que pagaba la UNT.
Sobre el cierre, destacó el respaldo técnico y político que implica trabajar con un rector que es ingeniero civil. “Suma mucho, aunque también pone presión”, bromeó; y resaltó que el clima de trabajo ha sido cómodo y productivo. Contó que la superficie de la UNT supera hoy los 260.000 m², lo que implica altos costos de mantenimiento y una demanda permanente de recursos.
Finalmente, subrayó algunas medidas adoptadas para transparentar las licitaciones: pliegos de acceso libre, transmisiones en vivo por YouTube para procesos superiores a los $ 100 millones e incorporación de instancias adicionales de control. “Quienes vengan después se pararán desde otra posición, con equipos técnicos, administrativos y contables armados. El ordenamiento presupuestario de la UNT fue fundamental”, finalizó.